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Las tradiciones de la Pascua en Cerdeña
LOS RITUALES DE LA SEMANA SANTA A SCANO MONTIFERRO
Ver documentación fotográfica: La settimana Santa
Los rituales de la Semana Santa constituyen a Scano el momento central y más importante del entero año litúrgico.
Ellos se abren con las celebraciones del domingo de Ramos para continuar con las funciones del jueves y viernes Santo y aquellas del domingo de Pascua. Particularmente sugestivas las sagradas representaciones: aquella del viernes Santo que representa la pasión y muerte de Cristo y aquella del domingo de Pascua en que se desarrolla el ritual de "S' Incontru" o bien el encuentro entre Cristo resurgido y su madre.
Esas representaciones tienen orígenes muy antiguas pero han mantenido intacta toda su sugestión hasta el día de hoy, al punto de ser las más seguidas del entero año. Protagonista de ellas son las tres cofradías presentes en el pueblo: la Cofradía de las Almas, aquella del Santo Rosario y aquella de Santa Cruz, dicha también de S.Nicolò del nombre del patrón del oratorio en que ella tiene sede. Este última es la más antigua y es aquél antepuesto a los rituales de la Semana Santa. Por este motivo el oratorio de S.Nicolò es, junto a la parroquia de S.Pietro, el fulcro de los acontecimientos de aquellos días.
Los rituales tienen principio el domingo que precede la Pascua: en tal día son bendecidas las palmas preparadas en precedencia por los "filadores", foto a mano izquierda, hombres que con mano experta entrelazan las palmas por el entero pueblo.
Al término de la bendición, que ocurre en susodicho oratorio, se sigue en solemne procesión hasta la iglesia parroquial, a recordar la entrada de Jesús a Jerusalén.
MIERCOLES SANTO
La mesa de las naranjas es preparada por las prioras de las tres cofradías, Arciconfraternita de San Nicolò, Cofradía del Rosario y Cofradía de las Almas, el miércoles Santo.
Sobre el plan de una mesa recobierta de romero, alhelíes y pervincas, (romasinu, fiorettos y proinca), son dispuestas las naranjas de modo que al centro sea formada una cruz. Sobre la mesa también es arreglado un crucifijo y dos candelabros.
Al fin de la Misa pascual las naranjas benditas serán distribuidas a los cofrades junto a una vela adornada de alhelíes, frèsias y fiorettos.
¿Cuál es el sentido del empleo de las naranjas? Probablemente este fruto, considerado en el Renacimiento símbolo de abundancia, quiere volver a llamar la exultación del renacimiento de la vida. Las naranjas, con su color que vuelve a llamar la luz y el sol, son particularmente aptas a representar a Jesús, luz del mundo, que es representado como el sol vivo que hace renacer la vida sobre la tierra en el simbolismo cristiano.
JUEVES SANTO
En la tarde del jueves Santo es celebrada la Misa en Coena Dominós, memorial de la institución de la eucaristía. En el curso de ella el sacerdote repite los gestos de Jesús que lavó los pies a sus discípulos en el cenáculo. Los discípulos son representados por los priores y vicepriores de las tres cofradías.
VIERNES SANTO
La paraliturgia del viernes se desarrolla en lugares y tiempos distinguidos: "S'Incravamentu", la crucifixión, tiene lugar en el oratorio de S.Nicolò en forma estrechamente privada; "S'Iscravamentu", la deposición, es representada en la iglesia parroquial en forma pública.
“S'Incravamentu" se tiene a puertas cerradas a S.Nicolò en la primera tarde del jueves Santo. Le toman sólo parte el prior y el viceprior de la cofradía de Santa Cruz.
Ellos, acompañados de la priora y de la vicepriora que sujetan una vela encendida, retiran con gran devoción la imagen de Cristo del sepulcro en que es custodiada y la llevan en el presbiterio del oratorio, dónde a los pies del altar ya ha sido distendida la cruz sobre que la imagen es fijada con robustos clavos.
Ellos estacionan luego, con gran concentración, en ruego a los lados de la cruz. El altar es ornado con "su nènnere", trigo hecho brotar a la oscuridad, símbolo de la sepultura del Cristo. El presbiterio, a acentuar el carácter sagrado de la ceremonia, es separado por el resto del oratorio por una gran tela ("Sa Carta"), raffigurante escenas de la pasión.
Al término de la ceremonia las puertas del oratorio son abiertas, y el Cristo es expuesto a la adoración de los cofrades y todos los fieles.
La manaña
del viernes Santo tienen lugar "Sas chircas", a cuyo toman parte todas las cofradías y los fieles. El nombre en sardo hace traslucir la implicación de la Virgen en la pasión del Hijo ("Sas chircas" significa en efecto ‘las búsquedas, y está a indicar el simbólico peregrinar de la Virgo a la búsqueda del hijo doliente.
La imagen de la Virgen de los Dolores es llevada en procesión, en una Calle Crucis que atraviesa el pueblo haciendo etapa en laos oratorios y teniendo por fin su meta en el oratorio de S.Nicolò, de cuyo es llevado fuera el Cristo crucificado. De aquí la procesión se encamina al parroquial donde la cruz es levantada a un lado del presbiterio.
La sera
Solemne es el viernes por la tarde el paraliturgia de "S'Iscravamentu" (la desenclavaciòn). Protagonistas de la deposición son "Sos Discipulos", cuatro personajes vestidos de antiguas costumbres y representantes a los discípulos que depusieron Jesús de la cruz y le dieron sepultura.
Los discípulos inician su viaje del oratorio de San Nicolò, que custodia los antiguos vestidos: después de la representación de un ruego ("s'obrigassione"), los discípulos acompañados por la cofradía van en la iglesia parroquial en que ya se ha juntado la población. Ellos toman sitio, junto a las tres cofradías, en el presbiterio y escuchan junto al pueblo la homilía del predicador. A un señal suyo por fin se acercan a la cruz y proceden a deponer el Cristo muerto, siguiendo escrupulosamente las indicaciones de un ceremonial antiguo que es recordado paulatinamente por el predicador. El cuerpo del Dios, después de haber sido enseñado a la Virgen de los Dolores y a la muchedumbre, es acomodado en "sa lettèrna", una camilla adornada de flores y velas.

La precesión que reconduce el Cristo muerto en el oratorio de S.Nicolò se agiliza al anochecer entre las calles estrechas y tortuosas del Scano viejo, acompañada por el coro del "Miserere." A ella se miró antiguamente con una pizca de superstición: de la viveza de la luz de las velas que ornan "sa lettèrna" se liberaron en efecto los agüeros por la cosecha.
EL DOMINGO DE PASQUA
Después del silencio del sábado Santo llega el domingo de Pascua: la solemne procesión de "S'Incontru" (el incontro) concluye en un clima de fiesta y exultación las intensas ceremonias de la Semana Santa, representando el encuentro y el saludo entre Jesús resurgido y su madre.
De G.F. Piras, (Bibliografía: tesina de licenciatura de M. Cappai)
LOS RITUALES DE LA SEMANA SANTA A SCANO MONTIFERRO
Ver documentación fotográfica: La settimana Santa
Los rituales de la Semana Santa constituyen a Scano el momento central y más importante del entero año litúrgico.
Ellos se abren con las celebraciones del domingo de Ramos para continuar con las funciones del jueves y viernes Santo y aquellas del domingo de Pascua. Particularmente sugestivas las sagradas representaciones: aquella del viernes Santo que representa la pasión y muerte de Cristo y aquella del domingo de Pascua en que se desarrolla el ritual de "S' Incontru" o bien el encuentro entre Cristo resurgido y su madre.
Esas representaciones tienen orígenes muy antiguas pero han mantenido intacta toda su sugestión hasta el día de hoy, al punto de ser las más seguidas del entero año. Protagonista de ellas son las tres cofradías presentes en el pueblo: la Cofradía de las Almas, aquella del Santo Rosario y aquella de Santa Cruz, dicha también de S.Nicolò del nombre del patrón del oratorio en que ella tiene sede. Este última es la más antigua y es aquél antepuesto a los rituales de la Semana Santa. Por este motivo el oratorio de S.Nicolò es, junto a la parroquia de S.Pietro, el fulcro de los acontecimientos de aquellos días.Los rituales tienen principio el domingo que precede la Pascua: en tal día son bendecidas las palmas preparadas en precedencia por los "filadores", foto a mano izquierda, hombres que con mano experta entrelazan las palmas por el entero pueblo.
Al término de la bendición, que ocurre en susodicho oratorio, se sigue en solemne procesión hasta la iglesia parroquial, a recordar la entrada de Jesús a Jerusalén.
MIERCOLES SANTO
La mesa de las naranjas es preparada por las prioras de las tres cofradías, Arciconfraternita de San Nicolò, Cofradía del Rosario y Cofradía de las Almas, el miércoles Santo.Sobre el plan de una mesa recobierta de romero, alhelíes y pervincas, (romasinu, fiorettos y proinca), son dispuestas las naranjas de modo que al centro sea formada una cruz. Sobre la mesa también es arreglado un crucifijo y dos candelabros.
Al fin de la Misa pascual las naranjas benditas serán distribuidas a los cofrades junto a una vela adornada de alhelíes, frèsias y fiorettos.
¿Cuál es el sentido del empleo de las naranjas? Probablemente este fruto, considerado en el Renacimiento símbolo de abundancia, quiere volver a llamar la exultación del renacimiento de la vida. Las naranjas, con su color que vuelve a llamar la luz y el sol, son particularmente aptas a representar a Jesús, luz del mundo, que es representado como el sol vivo que hace renacer la vida sobre la tierra en el simbolismo cristiano.
JUEVES SANTO
En la tarde del jueves Santo es celebrada la Misa en Coena Dominós, memorial de la institución de la eucaristía. En el curso de ella el sacerdote repite los gestos de Jesús que lavó los pies a sus discípulos en el cenáculo. Los discípulos son representados por los priores y vicepriores de las tres cofradías.
VIERNES SANTO
La paraliturgia del viernes se desarrolla en lugares y tiempos distinguidos: "S'Incravamentu", la crucifixión, tiene lugar en el oratorio de S.Nicolò en forma estrechamente privada; "S'Iscravamentu", la deposición, es representada en la iglesia parroquial en forma pública.
“S'Incravamentu" se tiene a puertas cerradas a S.Nicolò en la primera tarde del jueves Santo. Le toman sólo parte el prior y el viceprior de la cofradía de Santa Cruz. Ellos, acompañados de la priora y de la vicepriora que sujetan una vela encendida, retiran con gran devoción la imagen de Cristo del sepulcro en que es custodiada y la llevan en el presbiterio del oratorio, dónde a los pies del altar ya ha sido distendida la cruz sobre que la imagen es fijada con robustos clavos.
Ellos estacionan luego, con gran concentración, en ruego a los lados de la cruz. El altar es ornado con "su nènnere", trigo hecho brotar a la oscuridad, símbolo de la sepultura del Cristo. El presbiterio, a acentuar el carácter sagrado de la ceremonia, es separado por el resto del oratorio por una gran tela ("Sa Carta"), raffigurante escenas de la pasión.
Al término de la ceremonia las puertas del oratorio son abiertas, y el Cristo es expuesto a la adoración de los cofrades y todos los fieles.
La manaña
del viernes Santo tienen lugar "Sas chircas", a cuyo toman parte todas las cofradías y los fieles. El nombre en sardo hace traslucir la implicación de la Virgen en la pasión del Hijo ("Sas chircas" significa en efecto ‘las búsquedas, y está a indicar el simbólico peregrinar de la Virgo a la búsqueda del hijo doliente.
La imagen de la Virgen de los Dolores es llevada en procesión, en una Calle Crucis que atraviesa el pueblo haciendo etapa en laos oratorios y teniendo por fin su meta en el oratorio de S.Nicolò, de cuyo es llevado fuera el Cristo crucificado. De aquí la procesión se encamina al parroquial donde la cruz es levantada a un lado del presbiterio.
La seraSolemne es el viernes por la tarde el paraliturgia de "S'Iscravamentu" (la desenclavaciòn). Protagonistas de la deposición son "Sos Discipulos", cuatro personajes vestidos de antiguas costumbres y representantes a los discípulos que depusieron Jesús de la cruz y le dieron sepultura.
Los discípulos inician su viaje del oratorio de San Nicolò, que custodia los antiguos vestidos: después de la representación de un ruego ("s'obrigassione"), los discípulos acompañados por la cofradía van en la iglesia parroquial en que ya se ha juntado la población. Ellos toman sitio, junto a las tres cofradías, en el presbiterio y escuchan junto al pueblo la homilía del predicador. A un señal suyo por fin se acercan a la cruz y proceden a deponer el Cristo muerto, siguiendo escrupulosamente las indicaciones de un ceremonial antiguo que es recordado paulatinamente por el predicador. El cuerpo del Dios, después de haber sido enseñado a la Virgen de los Dolores y a la muchedumbre, es acomodado en "sa lettèrna", una camilla adornada de flores y velas.

La precesión que reconduce el Cristo muerto en el oratorio de S.Nicolò se agiliza al anochecer entre las calles estrechas y tortuosas del Scano viejo, acompañada por el coro del "Miserere." A ella se miró antiguamente con una pizca de superstición: de la viveza de la luz de las velas que ornan "sa lettèrna" se liberaron en efecto los agüeros por la cosecha.
EL DOMINGO DE PASQUA
Después del silencio del sábado Santo llega el domingo de Pascua: la solemne procesión de "S'Incontru" (el incontro) concluye en un clima de fiesta y exultación las intensas ceremonias de la Semana Santa, representando el encuentro y el saludo entre Jesús resurgido y su madre.
De G.F. Piras, (Bibliografía: tesina de licenciatura de M. Cappai)
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